viernes, 7 de marzo de 2008

¿Quién inventó el teléfono?

La pregunta no es tan fácil de contestar como uno podría pensar. El 7 de marzo de 1876 (hace exactamente 131 años), se le otorgó al escocés Alexander Graham Bell la patente No. 174,465, acreditándolo oficialmente como el inventor del teléfono. Pero la historia no es tan sencilla, hay otros postulantes…

Elisha Gray (1835-1901), un inventor prácticamente autodidacta. Recibió en total 70 patentes durante su vida. En 1870, después de lograr ciertos inventos relacionados al telégrafo, obtuvo el financiamiento necesario para proseguir sus investigaciones. Su principal inversionista, Dr. Samuel White, quería que se olvidara del campo del teléfono, debido a la competencia con otros inventores y se dedicara al “telégrafo acústico”. En diciembre de 1874 hizo una demostración pública donde transmitió melodías y tonos musicales a través del telégrafo (según un anuncio en el periódico). Poco después inventó el primer "sintetizador" de música eléctrico.

Gray había seguido trabajando en secreto en el teléfono, y el 11 de febrero de 1876, dio instrucciones a su abogado, William D. Baldwin, para que preparara una “advertencia”, para presentar a la oficina de patentes. Este documento es como una patente provisional, con una descripción del invento. En la mañana del 14 de febrero de 1876 el abogado de Gray presento la advertencia a la oficina de patentes, describiendo un teléfono que usaba un micrófono liquido. Ese mismo día, el abogado de Bell puso a trámite la solicitud de patente (trámite mucho más oneroso el de Gray). Como parte del procedimiento, y dado que, contrario al popular mito, la advertencia de Gray se había presentado previamente, antes de otorgar la patente a Bell, se le notificó. Sin embargo, su abogado le recomendó abandonar el trámite, pues le aseguró que Bell había realizado y notarizado su invento antes, además de reforzar la posición de White, por lo que Gray se retiró y dejó el camino libre a Bell.

Gray se arrepintió de haber abandonado tan pronto, y a finales de 1877 presentó una solicitud de patente por el mismo invento. Hubo acusaciones, teorías de conspiración… en fin, todo lo necesario para un “misterio sin resolver”. El “malo” de la película parecería ser Baldwin o alguien que trabajaba en su oficina, quien filtró información contenida en la advertencia de Gray. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el proceso que culminó con la presentación de la solicitud de Bell, había comenzado en enero, en Inglaterra, así que no fue tan apresurado como se podría suponer.

A fin de cuentas, las cortes resolvieron a favor de Bell. A pesar de las suspicacias, lo cierto es que Bell nunca utilizó el diseño de transmisor por agua de Gray en ninguna demostración pública o uso comercial, y luego de recibir la patente, se dedicó a perfeccionar su invento.

Sin embargo, a 7 mil kilometros de ahí…

10 comentarios:

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Imagínate, las teorías de la conspiración ya rondaban el mundo en ese tiempo.

Claro con semerendo invento bien valía agarrarse de cualquier teoría, ya que valía la pena.

Que hombres más brillantes y de avanzada, ellos fueron los pioneras de algo grande que estaba pasando en ese momento, y hoy disfrutamos de las telecomunicaciones, que por cierto alguien se las quiere echar a la bolsa, al mejor postor.

O sea desde el inicio las telecomunicaciones, hicieron que las pasiones y las ambiciones se dieran desde el nacimiento del teléfono, ahora imagínese con el ICE.

Nombre, de teorías de conspiración, a negocios multimillonarios, creo que me quedo con el segundo, y Bell lo sabía bien, ese invento lo iba a poner en un lugar de privilegio en la historia de la humanidad.
Saludos

Terox dijo...

Roy, que te dire. Bottom line, como dicen los gringos: Bell venía trabajando desde hacía mucho en su invento, y mandó los documentos a patentar desde antes. Aunque tal vez a última hora le pasaron alguna información del "otro", lo cierto es que siguió por su lado y terminó de perfeccionarlo. Igual, si se la dan a Gray, hubiera habido una injusticia igual o mayor, por el lado de Bell.

Lo interesante es que Gray continuo siendo un exitoso inventor, y luego hasta dió clases en una Universidad. Sea como sea, el mae no se amargó, y siguió adelante. A muchos en el ICE les vendría bien esa actitud, en lugar de seguir peleando la patente del "agua tibia"...

Mariel Ramírez Barrios dijo...

a PESAR DE LOS GESTOS BURÓCRATAS DE SIEMPRE
CREO QUE EL INVENTO FINAL Y TERMINADITO FUE DE BELL
QUE BUENA ONDA,CHE
BESO FEMENINO.

Terox dijo...

Marie, concuerdo. Igual, es lógico que "el otro" no quedara satisfecho, pero así es la vida...

Andres dijo...

Yo digo que fue de Bell.. de hecho Erodrigufer y yo (pero yo no tanto) estamos editanto el artículo de Bell en la wiki!

Terox dijo...

Andrés, qué nivel. En particular se concentran en este debate o es la vida de Bell en general? Yo creo que a la gente les gusta las "teorías" de conspiración y hay muchos "resentidos", de ahí que "pega" más cuando sale la idea del pobrecito al que el robaron el invento....

De todas maneras, la historia todavía no ha terminado...

Capitán Melcocha dijo...

Y uno quisiera ver a Bell o a Gray puteándose a través de un par de iPhones......

Terox dijo...

Parece mentira, pero el nombre de Bell ha estado asociado a investigación de primera línea desde hace más de un siglo...

GAlcidesS dijo...

Que hay de un italiano creo que Marconi? Yo había escuchado que él era el del teléfono.

Terox dijo...

No Galci, no fue Mariconi... digo Marconi (no me pude resistir)... En la 2da parte sale... deme chance...